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Nubes:
Las nubes están constituidas de gotitas de agua y de cristales de hielo. En el principio de su formación pueden ser diminutas o microscópicas, pero al desarrollarse la nube, incrementan su tamaño. Esto depende del desarrollo de la nube.
Si las nubes tienen color blanco, es que están poco cargadas de agua, esto se produce por la reflexión de la luz. Si adoptan un color oscuro o plomizo, es que están muy cargadas de agua.
Las nubes se forman a causa del enfriamiento del aire hasta su punto de condensación, y la misma se produce cuando se genera calor en la superficie, este aire asciende ya que es más liviano que el aire frío, y al llegar a capas superiores se enfría y se condensa.
NIVELES DE FORMACION DE NUBES:

Existen tres niveles de formación de nubes, uno inferior, medio, y otro superior.
En el nivel inferior encontramos los estratos y estratocumulos.
En el nivel medio encontramos los altocúmulos y altrostratos.
En el nivel superior encontramos los cirrus, cirrocumulos y cirrostratos.
Existen formaciones de nubes que pertenecen a varios niveles a la vez, como los cumulonimbos y nimbostratos.
Pero las formas nubosas fundamentales y más comunes son tres: cirros, cúmulos y estratos. Todos los otros tipos corresponden o bien a estos tipos puros o son modificaciones y combinaciones de los mismos, a diferentes alturas, donde la variación de las condiciones del aire y humedad son responsables de las diversas formas que presentan.
 Cirrus: Este tipo comprende a todas las nubes que se presentan a gran altura (generalmente se encuentran por encima de los 9000 metros); aparecen individualmente en cualquier época del año. Su aspecto es de pluma, fibra o penacho. Debido a la altura a la que suelen encontrarse están formadas por hielo ya sea en forma de cristales o bien en forma de agujas.
Cirrostratos: La altura a la que se encuentran es similar a la de los cirros. Tienen forma de velo, muy delgado, y habitualmente cubren la mayor parte del cielo. También están formados por finas agujas o filamentos de hielo dada su altura.
Cirrocúmulos: Presentan formas de masas blanquecinas, globulares o escamosas que cubren gran parte del cielo. A menudo aparecen grupos de Cirrocúmulos formando rizos o bandas que cruzan el cielo dando el aspecto de “cielo aborregado”. Es el tipo menos frecuente y es el resultado de la degeneración de cirros o Cirrostratos, con los que aparecen asociados. Por la altura a que se presentan (como en los dos casos anteriores) están formados por cristales de hielo.
Cirrostratos: La altura a la que se encuentran es similar a la de los cirros. Tienen forma de velo muy delgado,, y habitualmente cubren la mayor parte del cielo. También están formados por finas agujas o filamentos de hielo dada su altura.
Cirrocúmulos: Presentan formas de masas blanquecinas, globulares o escamosas que cubren gran parte del cielo. Amenudo aparecen grupos de Cirrocúmulos formando rizos o bandas que cruzan el cielo dando el aspecto de “cielo aborregado”. Es el tipo menos frecuente y es el resultado de la degeneración de cirros o Cirrostratos, con los que aparecen asociados. Por la altura a que se presentan (como en los casos anteriores) están formados por cristales de hielo.
Altostratos: Son nubes que se presentan en forma de capas uniformes de tonos azulados o blanco-grisáceos, cubriendo grandes porciones del cielo. El espesor de la Capa de nubes depende de la altura a la que se ha formado; si son muy altas, prácticamente se confunden con los Cirrostratos; cuando menor, es su mayor espesor. Están formados por gotas de agua y cristales de hielo y por lo tanto son las que dan lugar a mayor porcentaje de precipitación, sobre todo en latitudes medias y altas.
Altocúmulos: Suelen tomar la forma de unidades globulares elípticas, que se presentan individualmente o en grupos. Pueden presentar sombras grisáceas en sus superficies inferiores. Su estructura, que recuerda a un rebaño de borregos o masas algodonosas aisladas formando grupos, es un ejemplo clásico de altocúmulos globulares altos.
Estratos: Es una capa nubosa gris y uniforme sin formas particulares que por lo general cubre totalmente el cielo. Es generalmente más gruesa y oscura que la superior de Altostratos, que suelo ir asociada por encima de ésta. Las nubes estratiformes a menudo resultan rotas y arrastradas por el viento resultando fragmentos pequeños e irregulares, denominados fractostratos o nubes errantes. Y se caracterizan por ubicarse en masas de aire estable. Las podemos observar entre los 2.5 y 8 km.
Nimbustratos: Son nubes densas, de color gris oscuro que se extienden a modo de capa irregular, sin forma por debajo y alrededor de la que suelen flotar fragmentos nubosos desgarrados. Usualmente están ligados a precipitación continua, ya sea de agua o nieve.
Estracúmulos: Tienen forma de pesados rebotes o masas globulares alargadas, dispuestas según largas bandas grises, y cubren gran parte del cielo. A menudo proceden del aplanamiento de otras nubes cumuliformes, que pueden estar dispuestas en bandas, o pueden desarrollarse como una prolongación de los altocúmulos que tiene lugar a una altura menor.
Cúmulos: Son estas nubes majestuosas, ondulantes y blancas que tanto suelen aparecer durante el verano. Presentan típicamente una base plana y un espesor muy grande ya que se desarrollan hacia arriba en forma de cúpulas, coliflor o grande torres. Los trozos de cúmulos, producidos y formados por la acción del viento sobre nubes cumuliformes mayores, se denominan fractocúmulos. Los cúmulos son más frecuentes en masas de aire inestable.
Cúmulonimbos: Proceden de los cúmulos cuando estos han alcanzado un tremendo desarrollo vertical, en forma de torres, de modo que entre la base y la cima existen distancias de 3.2 a 8 km. Cuando llegan a alcanzar dichas alturas dan lugar a lluvias o chubascos. Cuando en su seno tienen lugar truenos y relámpagos se dice que tal nube es tormentosa, la propia nube suele llamarse cabeza de tormenta o célula tormentosa.
Nubes de rotor: Es un tipo de cúmulo muy peculiar, remolino nuboso sin una base determinada, buen indicador de la turbulencia que existe en los alrededores de la tormenta. La nube de rotor también aparece aislada bajo los fenómenos ondulatorios en el sotavento de las cordilleras. Su formación obedece a descensos locales de la presión, alcanzando el punto de condensación fruto de la turbulencia y del arremolinamiento del aire.
Es factible encontrarla en los sotaventos de picos montañosos, en donde el viento, a causa de la turbulencia , reduce su presión hasta llegar al punto de condensación ; éste efecto se ve con mayor frecuencia cuando el sol da a la cara del sotavento del un pico, generando un calentamiento superior al del barlovento del mismo.
Nubes Lenticulares: Es un Estracúmulo o Altostrato, quiere decir que pueden manifestarse en niveles medios e inferiores. Cuando el viento forma un cúmulo o altocúmulo, modela sus formas hasta convertirse en algo parecido a un plato o una lenteja, unas veces con reminiscenias cumuliformes y otras absolutamente estratificadas. Si la formación de la nube lenticular es fruto de los movimientos del aire en gran altura, de la ondulación de corriente después de franquear una cadena montañosa, o a causa de nuevos resaltes del sistema ondulatorio al franquear otra cadena o montaña en fase, aparecen nubes bastante estratificadas pero con el mismo aspecto de lentejas. Puede producirse un amontonamiento vertical de estas nubes, su cualidad más curiosa es que no son arrastradas por el viento, sino que es el mismo viento el que provoca que las nubes se formen y deshagan continuamente. El viento al ascender, escupe el agua que le sobra, formándose así la nube de agua o hielo (según la altura), al descender el viento, el agua se reabsorbe y la nube se disipa; de éste modo, se renueva constantemente.
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